Posts

Cementerio griego-ortodoxo de Jerusalén

 

 

Un buen día, paseando con un amigo por el monte Sión en Jerusalén, nos encontramos abierto el cementerio ortodoxo. La visita me marcó tanto que decidí ir más a menudo, esta vez equipado con la cámara de fotos.

 

SONY DSC

También hay vida en la casa de la muerte

 

En este cementerio están enterrados cristianos de rito ortodoxo, por lo que se pueden ver lápidas en árabe, griego, ruso, rumano, etc… Pero de manera diferenciada, en un cercado un poco aparte, se encuentra el clero griego, como si incluso después de la muerte quisieran dejar claro su papel exclusivo en la comunidad.

 

SONY DSC

Monja griega visitando la tumba de una correligionaria fallecida en el 2014

 

Lo que más me llamo la atención de las tumbas griegas (no todas de cargos eclesiásticos) es, sobre todo en las más antiguas, su afán por dejar constancia de sus hechos en vida, quizás, como cualquier ser humano querría, para evitar ser olvidados. Por eso os traigo aquí unas pocas traducidas al español, escritas en una lengua griega muy arcaica (incluso imitando en ocasiones alfabetos arcaicos) y que poco tiene que ver con el idioma hablado hoy en día en Grecia.

 

SONY DSC

Restos de una cruz perteneciente a la tumba de una monja

 

  1. La primera lápida es una de las más bonitas, tanto por sus caracteres (sus letras redondas y minúsculas parecen estar escritas por una pluma más que por un cincel) como por su vocabulario. Vamos, que así da gusto morirse.

La lápida sobre la cual tu curiosa mirada cae,

oculta, huésped, el cadáver del anciano originario de Chipre,

el reverendo Patriarca Petras, hijo de Melecio.

Imitador de Cristo, misericordioso, simple y gentil;

quien, tras haber servido sesenta años fielmente

a la Madre de las Iglesias, fue llorado a su muerte

como a un hijo por el clero y el pueblo, a una sola voz, en diferentes lenguas,

por los locales, por los extranjeros y principalmente por los rusos.

Y decoró la tumba la generosidad de un varón

con la congregación del Santo Sepulcro a la que pertenecía

como sacerdote de Tiberíades. Honrando el Pastor Nectario,

el insigne recuerdo del divino ante el Padre.

Descansó en el Señor en el año de la Salvación

1867 del 26 de diciembre.

 

  1. La particularidad de esta segunda lápida, dedicada a un arquitecto, radica sobre todo en la manera de componer gráficamente la lápida. En ella se usa un alfabeto griego que intenta imitar al griego arcaico, sobre todo la sigma (Σ) y que podemos ver también en la Tumba del Soldado Desconocido frente al Parlamento de Atenas. También se conservan (a propósito o no) los trazados que conservan la rectitud de las líneas.

Aquí yace el capaz arquitecto, de profunda vejez, de la comunidad,

quien, habiendo santificado a Dios siendo él mismo todavía un siervo

de Teódoco, llevaba hacia la luz a la augusta tumba,

y por ello, cuando murió Simeón, fue llamado. Y tras haberse consumido,

a su protector Abramio, en señal de consideración,

le colocaron sus familiares esta lápida.

Nació en Madito en el año 1806

y falleció el 15 de septiembre de 1898.

SONY DSC

SONY DSC

Cruz sobre la inscripción

 

  1. Esta me ha costado especialmente traducir, sobre todo las últimas dos líneas. De hecho ni siquiera está claro a quién pertenecía (hay una última línea que es casi imposible incluso de transcribir). Aun así la lápida en sí y el texto son bastante bellos.

Detén el camino, espectador, ante esta tumba,

la que esconde en ella el cuerpo del reverenciado

y piadoso varón y realmente amigo de sus correligionarios,

y habiendo servido desde joven al trono del amado de Dios,

Cirilo, criado por las Musas, pastor augusto

y apreciado entre sus hermanos por su virtud.

Y como glorioso vástago de Bigas tomaba asiento el sumo sacrificador

eternamente en los cielos, un registro como ciudadano.

(…)

SONY DSC

SONY DSC

El mármol está bastante deteriorado, de hecho el color blanco de en medio es el color original…

 

  1. En esta lápida vemos a un dragomán (ya solo el nombre impone), un intérprete de época turca con grandes privilegios dentro de la administración y conocedores de varias lenguas (posiblemente de ahí que se haga tanta referencia a la inteligencia en su lápida). Este colectivo llegó a estar constituido por auténticas dinastías familiares, sobre todo griegas, y a pesar de que este grupo étnico decayó en importancia a raíz de la independencia de Grecia en 1821, podemos observar con este ejemplo que la presencia griega entre los dragomanes no desaparece durante la presencia turca en Oriente Medio.

Contemplando esta tumba, huésped, recuerda a Ananías

Alexandridou, monje de la cámara del intelecto.

Poseyendo el suministro de la fuerza, la inteligencia,

consiguió el cargo de dragomán (traductor), destacando en él,

y ejerció honorables servicios más allá del mismo

en los que siempre brilló la luz del entendimiento.

El fervor ordenó su día a día

y en paz cayó su cuerpo terrestre,

pero su alma se glorifica rampante en los cielos.

Por ello, ante el Creador, vuelve henchida.

Nacido en Prusa

en 1838,

descansó junto al Señor

el 11

de marzo de

1911

SONY DSC

Tumba de Ananías.

SONY DSC

Detalle de parte de la inscripción.

 

  1. En este caso, Ana, originaria de Creta (“la isla heroica”), parece que no murió en Jerusalén, sino en un barco, y que sus compañeros de travesía la trajeron a este lugar (eso sí que es compañerismo), mientras que su hijo, al que parece que no veía desde hace tiempo, se encargó de la lápida. Lo curioso de esta lápida, aparte de su vocabulario, es también su alfabeto, que imita el alfabeto griego arcaico (y cuando digo arcaico me refiero a hace más de veinte siglos), sobre todo se aprecia en las letras pi (Π), sigma (Σ) y theta (Θ), mientras que otras son más modernas, como la ligatura entre ómicron (Ο) e ípsilon (Υ), o la forma de la omega (Ω). También contiene una imagen grabada (¿el alma de la difunta?) con la inscripción “Eurípides lo hizo”, como antiguamente se hacía también en la cerámica griega.

Abandonó la isla heroica (Creta)

la que es saludada junto a esta tumba, echado en falta

Ana al hijo de Jesús, a Joaquín,

hasta su grisácea vejez.

Los píos compañeros de viaje enterraron a la difunta

cuando surcaba los mares en una nave, como extranjera en tierra extranjera.

Y el hijo, en agradecimiento a su memoria,

levantó esta lacrimosa sepultura.

Eurípides

lo hizo

Saliendo de Creta,

falleció septuagenaria en el año 1883

SONY DSC

Actualmente de la tumba solo se conserva la lápida

SONY DSC

El alfabeto es una imitación del griego arcaico con rasgos modernos.

 

  1. El cementerio tampoco es la panacea en cuanto a limpieza, para que nos vamos a engañar, sobre todo porque tiene varios pinos, así que si no se limpia de vez en cuando todo queda lleno de las agujas de este árbol (y esta tumba además tiene botellas de plástico que me imagino que no fueron usadas por los difuntos). Lo particular de estas dos tumbas gemelas es que pertenecen a dos hermanas hijas de Demetrio Cantopoulou (según las lápidas se trataría de una familia noble de Rodas), fallecidas ambas muy jóvenes por enfermedad. Siempre es triste ver tumbas infantiles, y en este caso también lo es ver su abandono. Como si no hubieran tenido suficiente que padecer en vida…
María, joven hija de doce años de Demetrio

Cantopoulou, vigorosa descendencia de Rodas.

Criatura hija de las Gracias, orgullo del hogar patrio.

Aquí fue enterrada, ¡ay de mí!, tras haber caído víctima de una salvaje enfermedad.

Y sus desconsolados padres, como recuerdo de su afección y anhelo,

construyeron esta sepultura para su querida difunta.

 

Nació el 20 de noviembre de 1883.

Falleció el 30 de julio de 1895.

Evangelia, querida hija doncella de Demetrio

Cantopoulou, noble linaje de Rodas,

de catorce años, gran orgullo de la casa.

Aquí yace, ¡ay de mí!, tras haber caído víctima de una salvaje enfermedad.

Y los afligidos hermanos, como recuerdo de pena y lamentos ante su hermana, levantaron esta sepultura.

 

Nació el 24 de marzo de 1891.

Falleció el 9 de abril de 1905.

SONY DSC

Para que os hagáis una idea, la parte marrón de la tumba de la izquierda era una alfombra de restos de pinos que tuve que limpiar para poder leer la inscripción.

SONY DSC

Detalle de uno de los ángeles grabados sobre la lápida.

 

  1. Esto ya era el colmo. Cuando pase junto a este pilar, me imaginé que habría algo en el suelo, debajo de una espesa alfombra de agujas de pino y maleza. No me equivoqué y tras media hora limpiando la tumba y pinchándome con ortigas (hubiera matado por una escoba), apareció esta bella lápida, que viendo los halagos que en ella se vierten al difunto, debió de ser compuesta por alguien que le echó mucho de menos.

Esta frugal lápida oculta a al retoño de

Cefalonia, Jorge, conocido como Serdes.

Fue un buen hombre e ingenioso, recto en sus costumbres,

buen conocedor del noble arte de los fármacos.

Y habiéndolo ejercitado en Palestina durante largo tiempo,

sucumbió tras caer víctima durante años de una terrible enfermedad.

Nació el 23 de agosto de 1828.

Murió el 22 de febrero de 1892.

SONY DSC

Lápida y pilar. Este último tiene grabado una gamma (de Γιόργιος o Jorge) y por detrás una sigma (de Σέρδης, Serdes).

SONY DSC

Detalle de la lápida. La espesa maleza que recubría la lápida no dejaba ninguna pista de lo que podía haber debajo, hasta que empezaron a aparecer las primeras letras…

 

  1. Esta última lápida parece estar reutilizada a pesar de la importancia de quien en ella está enterrado. De hecho, por la manera de encajar las letras en la lápida (fuera del espacio limitado para ello), ésta no debió de ser hecha para él. En efecto, fue hecha para el metropolita (alto cargo eclesiástico ortodoxo) Germano Bourlalides, fallecido en 1912, del que se habla debajo de la inscripción y que por su sencillez he preferido no traducir (de hecho hay también enterrado un tercero que parece ser también arzobispo y que murió en 1932). En resumen, un arzobispo enterrado en la tumba de alguien de rango inferior pero con una lápida bonita, por lo que decidió que compartir es vivir (lo siento, chiste malo).

Aquí yace el arzobispo de Sebastia,

Dositeo. La huesuda muerte golpeó prematuramente

en lo más profundo del corazón al Patriarcado de Jerusalén.

Por esto, fue sentida su pérdida como algo real e

irreparable, la de aquel que es digno de ser cantado.

Nació en Jerusalén en 1879.

Falleció en mayo de 1928.

(…)

 

SONY DSC

Detalle de la lápida. El texto de Dositeo es el que está en la parte superior. De hecho se puede ver como se sale de los márgenes e incluso se empezó en una parte que no era adecuada para meter un texto de tal magnitud. Por no hacer una tumba nueva….

SONY DSC

Detalle de la parte superior de la lápida. En el se ven la corona de espinas de Cristo, la cruz y el bastón con las dos serpientes, símbolo este último de los altos cargos eclesiásticos ortodoxos.

 

 

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , | Deja un comentario

Biram

SONY DSC

Restos de Biram en la Alta Galilea, junto a la actual frontera con Líbano.

En ocasiones en  la Antigüedad, cuando un reino conquistaba a otro, los supervivientes eran deportados dentro del territorio del vencedor, proveyendo nueva mano de obra y obligando al mismo tiempo a los vencidos a sentir el mismo apego por su nueva patria que por la antigua, a la que se veían obligados a renunciar. Esto sucedió en el Levante al pueblo judío en numerosas ocasiones, como ocurrió con la invasión del imperio asirio de Sargón a finales del siglo VIII a.C., quien obligó a los habitantes del reino de Israel a asentarse en Mesopotamia, así como más tarde hizo lo mismo el rey Nabucodonosor (en el año 587 a.C.) con los habitantes del reino de Judea dos siglos después, deportando a la mayor parte de lo que quedaba de este pueblo.

SONY DSC

Sinagoga de Biram (siglo III d.C.). La región de Galilea reunió a gran parte de la comunidad judía desde la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

Tras estos sucesos, lejos de venirse abajo, la población judía decidió crear un fuerte vínculo entre sí para evitar su asimilación por la etnia dominante y, sobre todo, evitar la desaparición de su cultura y costumbres. Es en esta época cuando se recopilan las diferentes tradiciones y se juntan por escrito en cinco libros (Pentateuco) las leyes judías o Torá, así como también se reúnen la mayor parte de los libros que conforman actualmente el Antiguo Testamento de la Biblia. Poco después, con la conquista del reino neobabilónico por el rey persa Ciro, los judíos pudieron volver poco a poco a la tierra de la que fueron expulsados, pudiendo vivir prósperamente bajo la paz que les otorgaba este rey persa dentro de su reino.

SONY DSC

Restos de las casas de Biram.

Esta tranquilidad no duró mucho, ya que tras la destrucción del reino persa de la mano de Alejandro Magno, primero los griegos y luego los romanos se valieron de masacres entre la población que acabó en una deportación masiva de los judíos restantes y la destrucción del Templo de Jerusalén por Tito en el año 70 d.C., pudiendo regresar finalmente a su tierra por mediación de la ONU en 1948.

SONY DSC

Un caso parecido ocurrió en la aldea de Biram, cerca de la actual frontera con el Líbano. Su población la formaban unas mil personas cuando fueron obligados a huir de sus casas llevados por los vientos de la guerra, con la promesa de los conquistadores de volver una vez que la situación volviera a la calma, ya que nunca opusieron resistencia, algo que ocurrió también en otras muchas poblaciones de Galilea (donde se encuentra Biram), como por ejemplo Ikrit.

SONY DSC

 

A pesar de pasar los primeros días a la intemperie en la nieve, aún conservaban la esperanza de poder volver a su hogar y terminar así con su calvario. Sin embargo cinco años después, desde la vecina Jish en donde se habían finalmente refugiado, pudieron contemplar de primera mano como un ejército al que no consideraban enemigo, de un Estado al que ellos pertenecían de facto y de iure, destruía los edificios abandonados de su aldea natal. El motivo: crear una franja de seguridad entre dos Estados y disuadir a los refugiados huidos de la zona de albergar cualquier esperanza de volver a sus tierras.

SONY DSC

Paseo por los restos de Biram de la mano de Toomy Maghzal, uno de los supuervivientes.

Esto no ocasiono la desaparición de la comunidad de Biram, todo lo contrario. La población fue autorizada a enterrar a sus muertos en el pueblo, así como atender el culto, con lo que consiguieron transmitir un sentimiento de pertenencia a su tierra generación tras generación, a pesar de que fueron impedidos de realizar cualquier intento de reconstrucción.

SONY DSC

Algo sorprendente de los restos de Biram son los arcos interiores de las casas, típicos de la zona. A pesar de ser bombardeados los hogares por aviones israelíes, muchos arcos consiguieron mantenerse en su sitio, prueba de su excelente resistencia.

 

SONY DSC

Los arcos de los edificios eran construidos de tal forma que podían soportar mucho peso y ser aguantados solamente por finas columnas.

SONY DSC

Algunas estructuras, como el muro de la imagen, amenazan con derrumbarse. Sin embargo aún tienen prohibido cualquier labor de construcción.

A día de hoy, un visitante puede pasear por las ruinas de un pueblo[1] que, lejos de ser fantasma, sus habitantes cristianos maronitas se encargan de mantener todavía vivo y de reivindicar su derecho a la reconstrucción en cada celebración, cada misa y cada funeral: a día de hoy solo en un ataúd pueden conseguir el deseado reposo en su localidad natal.

SONY DSC

El paisaje de Biram contrasta con el de otras partes del país debido a su mayor pluvialidad.

 

SONY DSC

Iglesia cristiana maronita de Biram, centro alrededor del cual los supervivientes y sus descendientes se organizan para mantener viva la llama de Biram. A día de hoy aún celebran bodas, bautizos y funerales en su interior.

A pesar de que los juzgados israelíes les han dado en varias ocasiones la razón, tan solo el expresidente Isaac Rabin se comprometió a permitirles la vuelta, siendo asesinado poco después.

Al fin y al cabo esto no ocurrió hace más de dos mil años, sino hace sesenta.

SONY DSC

[1] Los restos de Biram se encuentran actualmente situados en medio de un parque nacional debido a que alberga una sinagoga del siglo III d.C., por lo que la aldea es accesible hoy en día solamente previo pago (unos 4 dólares).

Categorías: Posts | Deja un comentario

Nahal Ze’elim

Bueno, hace ya tiempo que no escribo en el blog, pero espero ir retomándolo poco a poco porque tengo muchas cosas que contar.

DSC02319

Subiendo por el nahal Ze’elim

Esta vez os hablaré de una excursión que hice al nahal (río con caudal solo en época de lluvias, wadi en árabe) Ze’elim, unos pocos kilómetros al norte de Masada, junto al mar Muerto. Se trata de una de las excursiones típicas de la zona y señaladas en casi todas las guías de viajes. Ese fue el primer obstáculo que nos encontramos, pues al llegar allí (un miércoles) nos dimos cuenta de que varios grupos de colegios y de poblaciones de alrededor se les ocurrió la idea de explorar el nahal con nosotros, por lo que por un rato la paz del desierto quedaría turbada.

DSC02310

Uno de los grupos entrando por el nahal

DSC02318

Encarando la primera subida

Empezamos a andar a eso de las 8:15 de la mañana, a pesar de que salimos de Jerusalén en coche a las 6:45. Pero aquí, a pesar de que parece que todo está a tiro de piedra, moverse con el coche no es como ir por la A-2 en España. El plan era pues empezar en el lecho del nahal y unos metros después ascender por una de las laderas del nahal unos 500 metros hasta llegar a la meseta; desde allí, andar unos kilómetros hasta volver a descender al nahal y llegar hasta donde habíamos dejado el coche. La idea era buena…

mapa de la ruta

1: Salida del parking y entrada en el nahal (verde/azul) 2: Subida por la ladera del nahal y camino por la meseta (rojo/verde/negro) 3: Bajada al nahal y camino junto al mismo en el interior del valle (azul) 4: Bajada al lecho del nahal hasta el parking (verde/negro/azul/verde)

El primer tramo fue costoso, pues subir la ladera siempre requiere un esfuerzo considerable por la extensión de la misma, más que por la dificultad técnica, por lo que cuando llegas arriba solo piensas en lo bien que te vendría una cama en el Hilton. Al final me tuve que conformar con comerme un caqui que tenía en la mochila.

DSC02320

Subiendo…

DSC02322

Y subiendo…

Andar por la meseta fue bastante rollo, pues aunque el paisaje desértico era bastante admirable, la ruta se hacía monótona por la falta de obstáculos en el camino. A pesar de ello, de vez en cuando aparecían vistas panorámicas del nahal que nos dejaba con la sensación de sentirnos tan pequeños ante la inmensidad del paisaje rocoso, relieve que se ha ido formando con paciencia durante miles y miles de años con riada tras riada.

DSC02325

Paisaje de la meseta sobre el nahal.

DSC02337

Lugar donde nace uno de los nahales (si la foto tuviera olor, os tiraría para atrás de la peste que echaba ese agua…)

Cuando por fin encaramos los últimos metros antes de descender al nahal, decidimos pararnos a eso de las 13:00 a comer y degustar así el bocata de jamón serrano con tomate que aún me quedaba del último viaje a España, acompañado por un café árabe preparado por uno de los integrantes y que se agradeció bastante.

DSC02348

Barranco cerca de donde paramos a comer.

DSC02346

Primer descenso al nahal.

DSC02340

Panorámica del lugar

Con las fuerzas ya repuestas, empezamos a bajar por una de las laderas del nahal al lecho del valle, quedando completamente flanqueados a ambos lados por inmensas laderas de unos 200 metros de altura y que hacían imposible cualquier salida. Mientras seguíamos por nuestro camino, delante nuestro empezaron a aparecer charcas, hasta que una de ellas, de varios metros de profundidad, nos hizo ver que o nos habíamos equivocado de camino o nos íbamos a tener que meter en el agua. Por suerte se trataba de lo primero, por lo que tuvimos que recular un poco para volver al camino que habíamos perdido (aunque yo por si acaso me llevé bañador). Superado el susto, subimos un poco de altura saliendo del lecho del nahal, empezando un paseíto bastante agradable y deleitándonos los ojos con las impresionantes vistas que teníamos a nuestro alrededor.

DSC02355

Lecho del nahal.

DSC02360

Primera de las charchas que encontramos y la única que conseguimos cruzar.

DSC02367

Otra de las charcas, esta bastante grande y profunda pero que conseguimos evitar.

DSC02373

Vista del lecho del nahal y de una de las laderas.

Un rato después, mientras veíamos como el sol caía poco a poco reflejando sombras cada vez más grandes en la ladera del valle, volvimos a descender al lecho del nahal. Por lo general, el problema de andar por el nahal es que, con las riadas, este arrastra un sinnúmero de piedras de todos los tipos y tamaños posibles (sin contar con los desprendimientos que ocasiona en las laderas), por lo que no te aporta una superficie estable para apoyar el pie y te obliga a andar más despacio y con mucho más cuidado (sobre todo para evitar torceduras y esguinces de tobillo). Al final se nos hizo de noche en el llamado valle de las rocas (debido al sinnúmero de estas que había por el camino y que hacía el avance tan lento), aunque lo peor fue que, de todas las noches que tiene el año, nos tuvo que tocar una sin luna, por lo que al final no veíamos tres en un burro.

DSC02379

El sol cayendo por las laderas del nahal.

DSC02392

Burro tomando la merienda en el lecho del nahal mientras caía el sol.

DSC02397

Y por eso esta parte del recorrido se llama valle de las rocas.

Finalmente, gracias a las linternas de los móviles y con mucha paciencia conseguimos alcanzar el parking donde teníamos el coche y dar así por terminada la expedición a las 18:15, tras 10 horas de caminata por uno de los nahales más bellos que he hecho hasta ahora.

DSC02329

Para que veáis que no mentía, que había motivos para sentirse pequeño rodeado de este paisaje…

Categorías: Posts | Deja un comentario

Nablus

Siento tardar tanto en escribir, pero el calor de Jerusalén me deja aplatanao…

Vista de Nablus desde el monte Gerizim.

Esta vez os contaré mi último viaje, que tuvo como destino Nablus, en la mitad norte de Cisjordania, una de las principales ciudades de la región y que tan tristemente recuerda a la apertura de los telediarios en mi infancia.

SONY DSC

Plaza de los Mártires

SONY DSC

La foto engaña, porque el tráfico de Nablus es horrible…

El motivo del viaje fue que uno de los empleados del hospicio nos invitó a su casa en el pueblo de Yatma, en donde disfrutamos de la hospitalidad árabe (en concreto de una familia musulmana) y donde quedamos maravillados por su afán por hacer que nos sintiéramos bien y que comiéramos de todo y en grandes cantidades. A la mañana siguiente, con la tripa llena, salimos dirección Nablus para visitar la ciudad.

David Roberts

Entrada de Nablus, litografía de David Roberts (1796-1864)

Nablus está situada en un valle entre los montes Ebal y Gerizim (lo que a veces resulta agobiante por el gran tamaño de ambos) y es una de las más pobladas de Cisjordania, con más de 100.000 habitantes y con la universidad de An-Nayah, la más grande de la zona, aunque por otra parte es también considerada como más conservadora que otras ciudades palestinas, por lo que es mejor (sobre todo para las mujeres) no intentar llamar demasiado la atención con la vestimenta. La ciudad está situada también junto a la bíblica Siquem, una de las primeras capitales hebreas antes de la conquista de Jerusalén y que fue también la capital del reino del norte cuando este se separó tras la muerte del rey Salomón. En época romana, el emperador Vespasiano fundó Flavia Neapolis en el año 72 d.C. junto a Siquem, ya que esta última fue destruida por los estos a causa de la Revuelta Judía. El cristianismo creció rápidamente en la región, lo que provocó múltiples tensiones con la comunidad samaritana en los siglos IV y V y revueltas contra los gobernadores bizantinos locales, sobre todo a raíz de las construcciones de iglesias en el monte Gerizim, el lugar más sagrado para los samaritanos. Tras la conquista musulmana (pasando por el paréntesis de los cruzados entre los siglos XI-XII), la ciudad permaneció en una relativa tranquilidad hasta el fin del dominio turco. Con la llegada de los británicos empieza la resistencia árabe, aunque la demografía de Nablus no cambió significativamente a causa de la inmigración judía, como ocurrió en otros sitios y que fue origen de tensiones entre ambas comunidades (por ejemplo en Hebrón). Tras la creación del Estado de Israel en 1948, Jordania toma el control de Nablus, a donde llegan grandes cantidades de población refugiada árabe de Lod, Yaffa, Ramla y Haifa, que se asientan en los campamentos de refugiados de Ein Beit al-Ma’, Balata y Askar (la mayor concentración de refugiados a día de hoy en Cisjordania). Con las entifadas, sobre todo durante la segunda, Nablus y sus campos de refugiados se convirtieron en los grandes focos de conflicto con el ejército israelí, de tal manera que, de acuerdo con las Naciones Unidas, entre los años 2000 y 2005 murieron 522 árabes residentes de Nablus y alrededores y 3.104 resultaron heridos, siendo los accesos a la ciudad fuertemente controlados durante años (para la versión israelí del conflicto, también es interesante el siguiente enlace).

SONY DSC

Fumando espero, al hombre que yo quiero…

Bueno, eso en cuanto a su historia de manera un poco resumida. En cuanto a la visita, nos internamos por las estrechas callejuelas de su casco antiguo o Al-Qasaba, muy parecido en forma al barrio musulmán de Jerusalén o al casco antiguo de Hebrón. Bastante sorprendente era el mercado que se albergaba en él, pues el barrio entero era el mercado (más grande pues que ninguno que haya visto por aquí), lleno de productos de uso cotidiano de lo más variado y muy frecuentados por la gente del lugar, a diferencia de otras ciudades en donde gran parte del mercado lo ocupan baratijas y recuerdos para turistas. De hecho este es uno de los grandes atractivos de Hebrón, el hecho de que no ha sido contaminada aún por el turismo de masas que desnaturaliza tanto las ciudades.

SONY DSC

Mercado de Nablus

SONY DSC

En nuestro recorrido entramos a varias mezquitas con bastante historia a sus espaldas, algunas de ellas incluso no fueron siempre mezquitas. Este es el caso por ejemplo de la Gran Mezquita, la más antigua de la ciudad y que fue en origen una basílica construida durante el reinado del emperador Filipo el Árabe entre los años 244-249. En época bizantina fue transformada en catedral, tras la conquista musulmana en mezquita, restaurada como iglesia por los cruzados y finalmente mezquita tras la conquista de la ciudad por Saladino alrededor del año 1185; a partir de entonces, el edificio sufre pocas destrucciones, salvo por un incendio en 1242 provocado por los Templarios y un terremoto ocurrido en el lugar en 1927. La mezquita conserva aún muchos elementos de la arquitectura romana y cristiana, como es su planta basilical y una entrada principal ricamente decorada en mármol.

 

SONY DSC

Entrada principal a la Gran Mezquita de Nablus, en donde se puede observar las reminiscencias de la arquitectura romana.

SONY DSC

Pasillo central de la Gran Mezquita.

SONY DSC

SONY DSC

Pasar la aspiradora al gigantesco suelo alfombrado de la mezquita debe ser toda una prueba a la paciencia humana.

También entramos en la mezquita de Al-Naser, construida en el año 638 (justo dos años después de la batalla de Yarmuk, tras la que toda Palestina cayó en manos musulmanas). Al igual que la Gran Mezquita, esta también fue transformada en iglesia en época cruzada y de nuevo en mezquita tras la conquista de Saladino (naser significa “victoria” en árabe). La estructura actual, más simple que la anterior mezquita, deriva de las reformas realizadas tras el terremoto de 1927. Frente a la mezquita fue construida en 1906 una torre del reloj  por el sultán turco Abdul Hamid II para celebrar los 30 años de su reinado; lo curioso de esta torre es que parece, por su localización al lado de la mezquita, tener relación con esta, pero son edificios separados y diferentes.

SONY DSC

Vista exterior de la mezquita Al-Naser.

SONY DSC

Interior de la mezquita Al-Naser

Cristaleras de la mezquita Al-Naser

SONY DSC

Torre del Reloj junto a la mezquita Al-Naser

Por último, otro aspecto importante de Nablus, al igual que ocurre en Hebrón, es la importancia de la industria artesanal. Son numerosos los oficios artesanales, a menudo agrupados en la misma zona (lo que puede llevar a pensar que haya organizaciones gremiales), los que pueblan la ciudad, lo que da una idea de la importancia del pequeño comercio local. A pesar de su tamaño, una tienda puede tener una importancia enorme no solo para su barrio, sino para todo Oriente Medio. Este es lo que ha ocurrido con el knafe de Nablus, dulce caliente con queso fundido y cubierto de pasta de fideos y bañado en almíbar, salido de las tiendas del centro de la ciudad y que a día de hoy se come en cualquier lugar país de alrededor (y de más allá) y que sinceramente es una delicia; de hecho, en 2009 se batió aquí el récord Guiness con un knafe de 79 metros. La comida es importante en esta parte de la ciudad, de tal forma que varios son los negocios que preparan sus propios postres artesanalmente en su trastienda. Este es también el ejemplo del halum, así como de muchas panaderías que preparaban en la calle sus productos. Es también curioso ver, en un lugar en el que el alcohol no se consume casi, la cantidad de zumos que se prepara y la manera tan curiosa de dispensarlo (en este caso nos tomamos en la calle un buen vaso de jarrub, bebida muy típica de Ramadán junto al tamarindo). Finalmente, Nablus es también famoso por su jabón hecho a partir de aceite de oliva y que exportan a todo el mundo.

SONY DSC

Tienda donde se muele y se prepara café.

SONY DSC

Y así se prepara el knafe de Nablus.

Knafe de Nablus

Y así queda el knafe, delicioso (en serio, no es un decir…) Fuente: universalcuisines.tumblr.com

SONY DSC

También queda espacio en Nablus para las herboristerías.

SONY DSC

Fabricación del jalum.

SONY DSC

Y así queda luego el jalum, un dulce con sabor a gominola con azúcar glass.

SONY DSC

A veces no sabes si es un DJ o un panadero…

SONY DSC

Hombre feliz junto a la entrada del baño turco.

Así pues, la idea general que un viajero se puede traer de Nablus es la de una ciudad variopinta, viva y, sobre todo, nada artificial, con la armonía caótica de las ciudades árabes y un delicioso toque local que la hace tan exclusiva.

SONY DSC

Pasado y presente se confunden fácilmente en esta ciudad.

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , , , | Deja un comentario

Petra

Bueno, ahora que las cosas en clase están más relajadas, es hora de ponerse por fin a actualizar el blog, ¡que tengo mucho que contar y un porrón de fotos que enseñaros!

Tesoro de Petra

La verdad es que este era el viaje con el que soñaba desde que, siendo adolescente, veía las imágenes de Petra en los libros de viajes y en esas enciclopedias con fotos de muchos sitios que toda familia tiene. En concreto me acuerdo de una de la Unesco de los lugares Patrimonio de la Humanidad que mi padre compró hace ya años, de hecho llegó a mi casa porque nos regalaban también un aparato de DVD Pioneer, que sino… Bueno, que me desvío del tema.

SONY DSC

Betilo

Intenté varias veces hacer este viaje, pero siempre salía algún obstáculo. Finalmente, a mediados de febrero de este año surgió la oportunidad de realizarlo en un viaje de cuatro días: uno de desplazamiento al lugar, dos solamente de visita a Petra y uno de desplazamiento de vuelta. El problema era que el día de vuelta era Shabat, por lo que volver en transporte público era inviable, ya que ese día no hay autobuses (y cambiar de fechas también era inviable). Eso nos dejaba como única opción alquilar un coche que solo usaríamos dos días y que tendríamos dos días aparcado en la frontera, pero entre las tres personas que éramos no nos salía demasiado mal de precio.

Salimos al mediodía de Jerusalén dirección Eilat (al sur), pues aunque son más kilómetros, su puesto fronterizo con Jordania tiene fama de ser más ágil que el de Puente Allenby, que es el más cercano a Jerusalén y a Petra. Tras un largo viaje por carretera (para que os hagáis una idea, Eilat es la punta sur de los mapas de Israel) junto al mar Muerto y a Jordania, disfrutando del paisaje que ofrecen el desierto de Judea y el Néguev, llegamos al paso fronterizo Isaac Rabín, que pasamos ya de noche y sin ningún problema.

Mapa de Petra (en inglés). Fuente: Wikipedia

Mapa de Petra (en inglés). Fuente: Wikipedia

Una vez en territorio jordano, junto a la parada de taxis, nos encontramos al primero que quería sacarse un sobresueldo a nuestra costa. En concreto negociando el precio de los taxis junto a un cartel gigante que fijaba el precio de cada viaje. Tras discutir un rato, conseguimos una tarifa decente y de paso negociar una oferta para la vuelta con el mismo taxista. Sin embargo el viaje por carretera por Jordania nos puso un poco los huevos de corbata, y no por el estado de las carreteras  (que estaban bastante bien), sino por el clima extremo que nos hizo: densa niebla, viento fuerte y varios grados bajo cero. Esto te rompe los esquemas, pues uno se imagina Jordania como un país desértico, árido y sobre todo caluroso. A pesar de todo, a una velocidad bastante moderada, llegamos dos horas y media después al hotel de Petra sanos y salvos, cambiando el susto y el frío por un merecido reposo, esperando que al día siguiente la cosa fuera radicalmente diferente.

Reconstrucción de la ciudad romana. Fuente: uned.es

Reconstrucción de la ciudad romana. Fuente: uned.es

Pues no, cuando nos levantamos internet nos decía que había una sensación térmica de -12ºC y un viento más fuerte que en Jerusalén (y eso que Jerusalén es bastante ventoso de por sí), aunque por otro lado esto fue una ventaja, ya que seríamos muy pocos turistas en el lugar, lo que nos permitió andar a nuestras anchas. Aún así empezamos con ganas de visitar lo más posible, por lo que nos propusimos visitar primero los lugares más turísticos y el segundo día perdernos por los recovecos. Pero antes de entrar en harina empezaré con una pequeña introducción histórica.

Mapa de las rutas comerciales de Petra. Fuente: Wikipedia

Mapa de las rutas comerciales de Petra. Fuente: Wikipedia

Aunque fue habitada desde el Neolítico, Petra es conocida por ser la capital del reino nabateo que dominó la zona entre los siglos III a.C. y II d.C., haciéndose un hueco en un vacío de poder que dejaron los griegos en estas tierras. Estos nabateos, pueblo nómada procedente del nordeste de la península Arábiga que desplazó de la zona a los bíblicos edomitas, se dedicaron a explotar rutas comerciales  terrestres desde el Yemen, por la costa del mar Rojo por un lado y el golfo Pérsico por otro, hasta Petra, vendiendo desde ahí sus productos (principalmente fragancias y productos de lujo) al resto del mundo. Con la llegada de los romanos, el emperador Trajano decidió que era hora de hacerse con el control de esas rutas comerciales y abaratar de esta manera el precio de los productos. Esta conquista llegó en el año 106 d.C. y supuso el fin del reino nabateo y de la prosperidad de Petra (aunque no su desaparición).

Entrada al Siq

Entrada al Siq

Siq. Abajo a la izquierda se pueden ver las canalizaciones de agua horadadas  en la roca

Siq. Abajo a la izquierda se pueden ver las canalizaciones de agua horadadas en la roca.

Empezamos la visita por el Siq, un desfiladero de piedra rojiza formado por la erosión del viento durante miles de años. Era uno de los principales accesos a la ciudad para las caravanas de mercaderes y posiblemente también fuera considerado un lugar sagrado debido a los muchos exvotos y ofrendas a los dioses que allí se pueden ver, en especial los betilos o recuerdos de la presencia de la divinidad en el mundo, que consisten en una escultura de una piedra dentro de un templete (idea que se asemeja a la de la Kaaba en la Meca). También resultan fascinante los métodos de conservación del agua que se encuentran a lo largo de este cañón, sobre todo canalizaciones y presas que aún se conservan in situ.

Siq. Betilo con inscripción en griego

Siq. Betilo con inscripción en griego.

Siq. Restos de un conjunto escultórico que representaba una caravana de camellos

Siq. Restos de un conjunto escultórico que representaba una caravana de camellos.

Siq

Siq, con las canalizaciones a ambos lados.

Siq. Restos de escaleras excavadas en la roca

Siq. Restos de escaleras excavadas en la roca.

Tras el Siq entramos de lleno en el conocido como Tesoro. Data probablemente del reinado de Aretas III (siglo I a.C.) y fue construido de una sola pieza aprovechando la ladera de la montaña. Esas imágenes que tenéis en la cabeza del edificio se quedan pequeñas, porque os aseguro que es la maravilla más impresionante que el mundo ha conocido y que te hace tan pequeño e insignificante ante el peso de la historia de la humanidad que casi tiemblas de miedo. Una de las cosas más increíbles es que el edificio (que posiblemente pudo tratarse de una tumba) parece ser sacado del barroco italiano del siglo XVII. Por último, el nombre de Tesoro le es dado debido a que entre los beduinos circuló la leyenda de que en la urna gigante se guardaba el tesoro de un faraón. Tanto es así que a día de hoy se pueden ver los restos de disparos hechos para intentar romper la urna, por lo que se puede considerar un milagro que aún se conserve intacta…

Entrada al Tesoro

Entrada al Tesoro.

Tesoro. El nombre le hace justicia

Tesoro. El nombre le hace justicia.

SONY DSC

Tesoro. La calidad de los relieves y del conjunto en general parece que fuera de otra época.

Muy parecidas, de mayor o menor calidad, son las tumbas que hay excavadas en las montañas de los alrededores, que no es que sean una o dos, es que son decenas y decenas, algunas de una calidad y tamaño colosal. La diferencia con el Tesoro es que la mayoría de estas han estado más expuestas a la erosión, lo que por un lado las ha dejado más mermadas, pero por otro el viento y la arena las ha dotado de formas y colores exóticos que parecen sacados de la ciencia ficción. Entre estas tumbas destacan la de Sexto Florentino, uno de los primeros gobernantes romanos de la provincia de Arabia, y la gigantesca Tumba de los niveles.

Tumbas . Este estilo de construcción de tumbas en varios niveles es considerado el más antiguo de Petra

Tumbas . Este estilo de construcción de tumbas en varios niveles es considerado el más antiguo de Petra.

Tumbas reales. Tumba de los niveles. Esta tumba posee el friso más grande de todas, además su fachada parece sacada de alguna catedral renacentista italiana

Tumbas reales. Tumba de los niveles. Esta tumba posee el friso más grande de todas, además su fachada parece sacada de alguna catedral renacentista italiana, a pesar de que es más de mil años anterior al Renacimiento.

Tumbas reales. Tumba Corintia, cuya estructura recuerda bastante a la del Tesoro, aunque en esta ocasión la erosión la ha dejado en este estado

Tumbas reales. Tumba Corintia, cuya estructura recuerda bastante a la del Tesoro, aunque en esta ocasión la erosión la ha dejado en este estado.

Tumbas reales. Tumba de la Urna, cuya estructura fue trasformada en el siglo V d.C. en iglesia

Tumbas reales. Tumba de la Urna, cuya estructura fue trasformada en el siglo V d.C. en iglesia.

Vista general de las tumbas reales

Vista general de las tumbas reales. De izquierda a derecha: Tumba de los niveles, Tumba Corintia, en el centro tumbas nabateas con su estilo más característico, y a la derecha Tumba de la Urna.

Tumba de Sextus Florentinus

Tumba de Sexto Florentino, uno de los primeros gobernadores romanos tras la conquista de Petra.

Muchos beduinos viven en tumbas durante el día para proteger yacimiento

Diferentes tribus beduinas viven en tumbas durante el día para proteger yacimiento.

Teatro. Alrededor del mismo se pueden observar un sinnúmero de tumbas (espectadores privilegiados...)

Teatro. Alrededor del mismo se pueden observar un sinnúmero de tumbas (espectadores privilegiados…). Fue construido por los propios nabateos y ampliado por los romanos.

Después, tras pasar por los restos de la ciudad de época romana y bizantina, emprendimos el camino hasta la otra punta del mapa, hacia la tumba conocida como ad-Deir o Monasterio. El propio camino está excavado en la roca desde tiempos inmemoriales, por lo que te indica que si se esforzaron tanto es por algo: cuando llegamos nos dimos cuenta de que merecía la pena hacer el viaje. La tumba fue construida en honor al rey Obodas I y era usada como parte de una serie de procesiones religiosas, lo que explica que los propios nabateos hubieran construido un camino tan cuidado para llegar al lugar, de hecho a su alrededor se construyeron varios templos y recintos sagrados cuyo tamaño debió de ir en consonancia con la importancia del sitio. Se conoce como Monasterio porque en su lugar se encontraron evidencias de una utilización posterior como monasterio, favorecido por lo retirado que está y por su gran tamaño. Finalmente, tras deshacer el viaje andado y escuchando como los beduinos nos daban la bienvenida a Alaska (hacía un frío de narices) dimos por concluida la jornada con gran satisfacción.

Gran templo sur. Inmensa construcción del siglo I a.C. que además aloja un pequeño teatro en su parte superior.

Ciudad romana. Gran templo sur. Inmensa construcción del siglo I a.C. que además aloja un pequeño teatro en su parte superior. A los pies del templo el cardo romano

Templo sur. A día de hoy aún se conservan restos de la policromía del templo.

Ciudad romana. Templo sur. A día de hoy aún se conservan restos de la policromía del templo.

Templo sur. Columnas derruidas

Ciudad romana. Templo sur. Columnas derruidas

Qasr el-Bint el--Farun, el templo en piedra más grande de Petra y dedicado a una importante divinidad nabatea

Ciudad romana. Qasr el-Bint el-Farun, el templo en piedra más grande de Petra y dedicado a una importante divinidad nabatea

Camino al Monasterio

Camino al Monasterio

Monasterio

Monasterio. Merece la pena andar lo que se anda para ver esto. Hasta hace no mucho se podía subir a la urna que hay en la parte superior, pero esta vez parece que estaba prohibido…

Vista del Monasterio desde los restos de un antiguo templo romano con la bandera jordana

Vista del Monasterio desde los restos de un antiguo templo romano con la bandera jordana.

Al día siguiente nos dirigimos a los senderos montañosos que están a los lados del Siq y del camino que lleva a la ciudad romana. Empezamos por el que sube junto a la tumba de Sexto Florentino, por el conocido como Jebel il-Kubtha, donde otro antiguo camino construido en la piedra con fines procesionales lleva hasta un templo en la cima de la montaña. Durante el camino, a pesar del esfuerzo de la subida y el fuerte viento moviendo nuestros cuerpos al filo de los acantilados, el paisaje del yacimiento de Petra desde las alturas se mostraba a nuestros pies, así como las montañas, que con la erosión parecían helados de chocolate derritiéndose al sol (irónico con el frío que nos hizo…). Tras llegar a la cima, otro sendero más reciente nos llevó justo delante del Tesoro, varios metros por encima del mismo, lo que nos otorgó unas espléndidas vistas que nos dejó a todos con la boca abierta.

Amanecer del segundo día desde el hotel (con un frío del carajo fuera). Foto de Michael Kopf

Amanecer del segundo día desde el hotel (con un frío del carajo fuera). Foto de Michael Kopf

Jebel il-Kubtha. Escaleras de ascenso construidas por los propios nabateos. Hay quien las sube a caballo y ni se despeinan...

Jebel il-Kubtha. Escaleras de ascenso construidas por los propios nabateos. Hay quienes las suben a caballo y ni se despeinan…

Jebel il-Kubtha. A partir de la cima se acaba el camino nabateo

Jebel il-Kubtha. A partir de la cima se acaba el camino nabateo

Jebel il-Kubtha. Vistas del Tesoro desde la montaña de enfrente

Jebel il-Kubtha. Vistas del Tesoro desde la montaña de enfrente

Iglesia bizantina. En ella se encontraron recientemente más de 100 papiros del siglo VI d.C. que hablan de la vida cotidiana de una bulliciosa ciudad cuando se creía que Petra no era nada en esa época.

Iglesia bizantina. En ella se encontraron recientemente más de 100 papiros del siglo VI d.C. que hablan de la vida cotidiana de una bulliciosa ciudad cuando se creía que Petra no era nada en esa época.

Mosaico de la iglesia bizantina

Mosaico de la iglesia bizantina

Iglesia bizantina. Mosaico de Océano. En algunas ocasiones, los dioses paganos eran representados en las iglesias.

Iglesia bizantina. Mosaico de Océano. En algunas ocasiones, los dioses paganos eran representados en las iglesias.

Otra de las iglesias bizantinas en la parte norte de la ciudad romana. En esta destacan sus cuatro grandes columnas.

Otra de las iglesias bizantinas en la parte norte de la ciudad romana. En esta destacan sus cuatro grandes columnas.

Haciendo un ángel de arena. Por hacer la tontería aún tengo arena de Petra en el monedero que no consigo sacar...

Haciendo un ángel de arena. Por hacer la tontería aún tengo arena de Petra en el monedero que no consigo sacar…

Tras volver de nuevo a la ciudad romana, nos dirigimos a la otra cadena montañosa que rodea dicha ciudad. Lo sorprendente esta vez era que parecía una ciudad con sus calles y sus canalizaciones pero cuyas únicas edificaciones eran tumbas monumentales construidas por toda la montaña, bordeando incluso el teatro de la ciudad, lo que muestra la relación que en la antigüedad tuvieron las artes y la religión. Desde aquí descendimos al wadi al-Farasa y subimos por el monte al-Madhbah. Por el camino nos encontramos inscripciones monumentales en alfabeto nabateo e impresionantes tumbas, entre las que destacaban la Tumba del Soldado (por la estatua de un soldado romano en su fachada y que más que tumba era un complejo monumental con un gran patio exterior columnado del que se conservan algunos restos) y el ricamente decorado Triclinio, llamado así por su gran semejanza con los antiguos salones romanos. Por el camino además nos encontramos varios campamentos beduinos, uno de los cuales nos casi se podría decir que nos “obligó” a ser invitados a cenar en su cueva, por lo que ya teníamos la cena apañá… Pero bueno, el caso es que seguimos andando hasta la cima y finalmente llegamos al Gran Altar del Sacrificio, en donde antiguamente (ya no) se realizaban sacrificios en su altar al aire libre. En este lugar disfrutamos de los últimos momentos de luz en Petra con su atardecer ante las cadenas montañosas que se extendían ante nosotros.

Vistas del complejo de tumbas desde el wadi Farasa

Vistas del complejo de tumbas desde el wadi Farasa.

Restos de una de las escaleras nabateas. Para algunos animales fueron sus últimas escaleras...

Restos de una de las escaleras nabateas. Para algunos animales fueron sus últimas escaleras…

Inscripción en alfabeto nabateo

Wadi Farasa. Inscripción en alfabeto nabateo.

Algunas de las tumbas no solo han sufrido los efectos de la erosión, sino también el colapso por terremotos

Wadi Farasa. Algunas de las tumbas no solo han sufrido los efectos de la erosión, sino también el colapso por terremotos

Tumba del Renacimiento, llamada así por su arco que asimila a monumentos renacentistas.

Tumba del Renacimiento, llamada así por su arco que asimila a monumentos renacentistas.

Vista exterior del complejo de la Tumba del Soldado.

Vista exterior del complejo de la Tumba del Soldado.

Estatuas de soldados romanos que dan nombre a la Tumba del Soldado

Estatuas de soldados romanos que dan nombre a la Tumba del Soldado

Interior del Triclinio

Interior del Triclinio

Finalmente, cuando descendimos (con suerte, aunque se había ido el sol, aún había luz),nos encontramos para nuestra sorpresa al beduino que nos invitó a cenar y que nos esperaba con un amigo suyo y dos burros para llevarnos a su cueva, a pesar de que teníamos la esperanza de que se hubiera olvidado de nosotros. Pero bueno, llamadme raro, pero la idea que tengo yo de cuando alguien me invita a cenar no es la de pagar yo la cena, precio que además tuve que rebajarle porque se estaba subiendo a la parra y nosotros éramos pobres estudiantes… Cuando llegamos a su cueva (que era como el que tiene un piso el Torrevieja, ya que decía que él vivía en otra cueva), nos preparó un plato consistente en verduras y carne, todo crudo y sazonado, envuelto en papel albal y puesto sobre un fuego. Parece la típica técnica de cocina de un piso de estudiantes, pero he de confesar que estaba todo bastante bueno (a pesar de que se guardó la carne para él y su amigo). En el camino de vuelta, aunque nos caímos de un burro y nos dimos una buena leche contra la piedra (no sé como lo hizo el burro, pero la cosa es que él no se cayó), acabamos con la satisfacción de haber disfrutado de una curiosa compañía. De hecho, como pequeño apunte al respecto, distintas tribus de beduinos como esta (con sus familias) son las que se encargan de que el yacimiento arqueológico de Petra esté en perfectas condiciones, permitiéndoles el Gobierno vivir allí a cambio de esta enorme responsabilidad, de hecho el que nos invitó a cenar, Sami, nos dijo que cuando nació conoció antes a los turistas que a su propia madre.

Jebel il-Madbah. Tumba del Jardín, llamada así por el paisaje que la rodea.

Jebel il-Madbah. Tumba del Jardín, llamada así por el paisaje que la rodea.

Jebel il-Madbah. Fuente del León

Jebel il-Madbah. Fuente del León

Jebel il-Madbah. Camino a la cima.

Jebel il-Madbah. Camino a la cima.

Jebel il-Madbah. Restos del antiguo templo

Jebel il-Madbah. Restos del antiguo templo en la cima.

Jebel il-Madbah. Altar del Sacrificio

Jebel il-Madbah. Altar del Sacrificio

Jebel il-Madbah. Descenso

Jebel il-Madbah. Descenso.

ültima cena en Petra

Última cena en Petra.

A la derecha Sami, a la izquierda su amigo de nombre desconocido

A la derecha Sami (o el doble de Jack Sparrow, aún no lo tengo muy claro), a la izquierda su amigo de nombre desconocido.

Los últimos momentos en Petra en el hotel fueron un poco intensos. No solo porque tuvimos que pagar, sino porque perdí la cartera en el taxi (aunque otros clientes dieron la alerta y me la devolvieron con todo su contenido) y porque no esperábamos que al día siguiente estuviera el taxista a las 6 de la mañana en nuestra puerta para llevarnos a Israel. Para nuestra sorpresa se presentó a tiempo y pudimos acabar el viaje y llegar al mediodía a Jerusalén sanos y salvos, siendo finalmente conscientes de que, más que un viaje, habíamos cumplido un sueño.

Jebel il-Madbah. Atardecer desde el Altar del Sacrificio

Jebel il-Madbah. Atardecer desde el Altar del Sacrificio

Categorías: Posts | 2 comentarios

Navidades 2014 – 2015

Sé que a estas alturas del año, hablar de la Navidad es un poco raro, pero no quería dejar aparte este tema sobre todo por los cambios que han acaecido desde entonces, así que esta entrada será un poco más personal de lo habitual (y disculpad por las fotos, porque la mayoría están hechas con el móvil y son de poca calidad).

CAM00539

¡Feliz Año Nuevo!

 

En diciembre, la Navidad se presentaba como una fiesta más en donde tendría vacaciones y podría descansar un poco del ritmo de las clases. Tampoco me iba a ver saliendo demasiado, pues el dinero se me estaba acabando y no encontraba trabajo, por lo que la austeridad parecía que iba a ser quien mandara esta vez.

Con este panorama, el 22 de diciembre se inauguró el encendido del árbol del barrio cristiano de Jerusalén, una costumbre venida de Estados Unidos en donde este hecho es todo un acontecimiento. Aquí ha calado bastante hondo y también se percibe como algo importante al que acuden muchas familias con sus hijos, de hecho además es una de las pocas veces en las que en las calles de Jerusalén aparece el sentimiento colectivo palestino y se les puede ver con sus tan famosos pañuelos a cuello, así como algún que otro símbolo de identidad nacional tan poco común en esta ciudad. La fiesta vino acompañada por un espectacular show de fuegos artificiales, pero no unos de esos cutres como los que se suelen ver por aquí, sino uno de verdad que casi hacía temblar los edificios.

CAM00414

Árbol de Navidad en el barrio cristiano de Jerusalén

También este año, como el pasado, la preocupación más importante que tenía el 31 de diciembre era encontrar las uvas. Pensando que tendría suerte y no me tendría que ir demasiado lejos, recorrí las fruterías árabes en busca de tan preciado objeto. Sin embargo, todo lo que pude conseguir fueron caras de asombro de los vendedores, sorprendidos de que alguien quisiera esta fruta fuera de temporada. Al final, como el año pasado, me tocó hacer un largo viaje hasta el mercado israelí de Mahane Yehuda, en donde, aunque no compres, al menos te puedes llenar el estómago con sus muestras gratuitas. El viaje no fue en balde y, aunque estaban caras (unos 8€ el kg) y no tenían el mejor aspecto del mundo, pude conseguir llevarme una caja. Por la noche, tras una vigilia en una iglesia hebreoparlante leyendo todo el evangelio de san Marcos en diferentes idiomas antiguos y modernos, me fui corriendo a casa casi sin darle importancia a que ya había entrado el 2015 en Israel. Al final pude llegar a tiempo para tomar las uvas a las 01:00 hora local (00:00 en España) viendo a Ramonchu con su capa en TVE1 y sin atragantarme. La verdad es que es algo a lo que se le da poca importancia (de hecho en España casi nunca tomo las uvas viendo ese canal), pero personalmente cuando estoy lejos recuerdo la infancia que pasé con Ramonchu: su capa en las campanadas, Qué apostamos, el Grand Prix… ¿Hay otra manera de empezar mejor el año?

CAM00536

La verdad es que al final las uvas estaban buenas aunque parecieran aceitunas…

Otro asunto importante fue el día de Reyes. Cierto que llevaba años sin celebrarlo en condiciones, pero este año merece un recuerdo como mínimo. Mis padres me enviaron desde España un paquete allá por noviembre con un surtido de ibéricos, polvorones, pantalones, calcetines, etc… El problema de mandar un paquete con productos prohibidos en la religión judía y musulmana (las mayoritarias de Israel) no es que te lo retengan en la aduana, te manden a prisión por contrabando y que te lo devuelvan al país de origen, sino tener semana tras semana la paranoia de que el paquete no llega porque y eso puede suceder. Bueno, pues ¿qué creéis que llegó el día seis de enero por la mañana? Exacto, el dichoso paquete.

CAM00544

Susodicho paquete. Lo bueno de que te revisen las cosas es que al final te lo dejan todo en mejor estado que como estaba antes, de hecho aquí sustituyeron unas cuerdas por unas cintas de plástico como dios manda.

CAM00545

Perdonad que no ponga en la foto los calcetines y los pantalones porque tuve que priorizar…

La verdad es que al final no he seguido el curso de los acontecimientos de manera temporal, pues me reservaba lo mejor para el final. Desde el 9 de diciembre conseguí trabajo como voluntario a cambio de cama y comida en el hospicio Saint Vincent de Paul en Jerusalén, a menos de 10 minutos de donde vivía antes. En realidad encontrarlo fue de chiripa (el típico amigo que conocía a otro que trabajó aquí), pero es de esas cosas de las que uno piensa que es de lo mejor que ha hecho en su vida. El trabajo consiste en asistencia a discapacitados mentales (y algunos también físicos) ayudándoles a hacer lo que tú, querido lector, haces con tu cuerpo: lavarlos, darles de comer, hacer actividades con ellos, etc… De hecho, no solo es el primer trabajo de todos en el que puedo decir que estoy aprendiendo algo del propio trabajo, sino que además, pasar las navidades con ellos y ver que eres tan importante para alguien es una sensación que recomiendo encarecidamente.

CAM00654

Antigua entrada principal del hospicio. Abajo en el centro estatua de San Vicente de Paul

CAM00472

Fachada principal con la bandera francesa arriba (vistas desde Mamila)

CAM00471

Iglesia principal del hospicio. Por fuera no parece gran cosa pero por dentro es bastante bonita. Actualmente solo se usa para la celebración del día de san Vicente

Aun así la verdad es que no es un trabajo fácil (por si a alguien se lo parecía), sobre todo cuando por la mañana, a las 6:30 de la mañana, lo primero que huelas sea el resultado de una digestión infructuosa, que uno se te escape, que otro haga sus necesidades en la ducha, que otro no se deje afeitar, que a otro no le guste la temperatura del agua, y un largo etc… Pero cuando a lo largo del día te das cuenta de que cuando te dan un abrazo, un beso, o simplemente intentan pronunciar tu nombre, te están diciendo tantas cosas sin decírtelas, sientes que merece la pena darles todo cuanto puedas y más. Por eso no sería justo irme sin agradecer todo esto a la orden de las Hijas de la Caridad y a todos los voluntarios y trabajadores que hacen que el día a día sea más fácil.

DSC01472

Vistas de Mamila del día de la última nevada desde el balcón del hospicio. Al fondo las murallas de la Ciudad Vieja.

Así que en esas estamos, no han sido unas navidades muy normales pero bueno, ¡seguro que costará bastante olvidarlas!

IMG_6011

Foto del equipo de voluntarios y trabajadores del hospicio en la fiesta de Navidad. Foto de Corentin Laurent

 

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , | Deja un comentario

Nahal Darga II

 

6

 

El año pasado por estas fechas intentamos unos cuantos hacer el nahal Darga. Pero a pesar de las ganas, tuvimos que volvernos debido a la presencia de pequeñas charcas en el interior del valle, a la vez que prometíamos que volveríamos y acabaríamos el recorrido.

1

Mapa del recorrido

Bueno, pues el pasado 30 de diciembre se produjo la tan ansiada vuelta, aunque esta vez veníamos más preparados. Por un lado nos trajimos un flotador, cuerdas y bañadores, y por otro, modificamos la ruta de tal manera que en vez de subir el nahal, lo bajaríamos; de esta forma una vez que viéramos la primera charca no nos echaríamos atrás para atravesarla, ya que volver sería más costoso y difícil.

 

0

Lo primero que nos tocó hacer fue subir la montaña de la izquierda hasta situarnos al nivel del mar

 

Empezamos la ruta a las 09:00 de la mañana, desde el kibutz de Mitzpe Shalem, al sur sobre la cresta del nahal. Desde allí encaramos la primera montaña hasta situarnos al nivel del mar (empezamos a unos -400 metros). Como había llovido hace poco (de hecho aún estamos en época de lluvias), el desierto de Judea aparecía con césped, adquiriendo un cierto parecido a Hobbiton en algunos tramos. Por donde íbamos (ya que era un lugar más cercano al mar Muerto y con menos precipitaciones) el verde solo surgía por los escasos lugares por donde había pasado el agua, haciendo crecer plantas y hierba.

 

2

La depresión de la izquierda es el nahal Darga por el que pasaríamos después

 

3

Vista panorámica desde la cima

 

4

Parte de arriba de la montaña. Sorprende bastante como se pasa del paisaje montañoso a la llanura de una manera tan radical

 

Tras el ascenso, continuamos por la meseta durante un rato, por un recorrido plano y sin dificultad alguna, que compensaba el esfuerzo hecho anteriormente. Decidimos (a eso de las 11:30) comer en el inicio del nahal en lugar apartado de las rutas del mapa, de hecho incluso nos llegamos a tomar un café hecho in situ por uno de los acompañantes. Cuando emprendimos la marcha entendimos pronto por qué no estaba esa ruta en el mapa: un gran precipicio  de varias decenas de metros cortaba la senda y nos impedía casi asomarnos a mirar. Tras constatar que no llevábamos paracaídas, dimos un rodeo y emprendimos el descenso desde la meseta hasta el nahal Darga varios cientos de metros más adelante.

 

8

Café árabe hecho de la manera más artesanal posible

 

5

Algunas plantas se aferran como sea a la vida

 

9

Precipicio que nos impedía el paso y que nos obligó a volver a la ruta marcada

 

7

Cartel de Bienvenida a la entrada del camino que va al nahal: “Atención: caminar por el lecho del río es peligroso incluso para caminantes experimentados. El lecho está bordeado por altos acantilados…”

 

Cuando llegamos al interior del valle del nahal y empezamos a andar un poco (a poco antes de las 13:00), vimos la primera charca. Preparamos los bañadores y el flotador, agradeciendo a nuestras mentes previsoras el haber llevado todo lo necesario. También vimos una pequeña placa de metal con un número 28 en ella, y aunque en un principio no sabíamos qué podría significar, nos dimos cuenta en las próximas horas (para nuestra desesperación) que se trataba de los puntos de escalada restantes (y casi todos coincidían con la presencia de una charca llena de agua).

 

11

En algunas partes, descendiendo al nahal, se podía ver algo más de verde debido a las recientes lluvias

 

 

10

Algunas de las cuevas de los acantilados de los bordes del nahal son tan grandes que incluso se pueden visitar

 

12

Lecho del nahal

 

Al principio nos pareció divertido el recorrido, que seguía un patrón algo repetitivo: descenso con cuerda – charca con agua en el que no haces pie – siguiente descenso con cuerda – charca, etc… Sin embargo, poco a poco veíamos como la luz del sol iba decayendo, pues recorríamos muy poca distancia en mucho tiempo (cada tramo lo teníamos que pasar de uno en uno y hasta que uno no lo completara, no podía pasar el flotador con la cuerda atada al siguiente).

 

13

Aún éramos felices cuando todavía no nos habíamos mojado en las charcas y solo andábamos…

 

14

La piedra del lecho se mostraba muy erosionada debido a las fuertes riadas que han pasado por el lugar desde hace miles de años

 

15

Pronto apareció la primera charca que nos hizo avanzar más lentamente

 

16

Los descensos a las charcas cada vez se irían complicando más, obligando a hacer cada vez más uso de la cuerda como herramienta para bajar

 

Finalmente el sol se puso (a poco más de las 16:00) y aunque la luna iluminaba bastante, su brillo no era lo suficientemente fuerte como para poder ver los relieves de la roca. Así que nos vimos tiritando de frío con todo el cuerpo mojado y sin posibilidad de secarnos. Pero lo peor estaba por llegar: al poco de caer la noche, nos encontramos con un charca a más de 10 metros de profundidad en el que no se podía ver los puntos de apoyo para los pies en el descenso. A eso se le sumaba el hecho de que el frío y la humedad de las manos y el cuerpo en general impedía muchas veces agarrar con fuerza la cuerda. Pero además, la cuerda que ataba el flotador no era tan larga como para poder pasarlo al siguiente, por lo que solo uno pudo pasar con el flotador mientras que los otros tres lo hicieron a nado. Aunque a duras penas conseguimos salir de la charca, estuvimos a punto de llamar a los servicios de rescate para que nos sacaran de allí: la ausencia de cobertura nos disuadió rápidamente.

 

17

Era difícil ver un tobogán de piedra y tener que hacerte a la idea de que no te podías tirar por el como en el Aquopolis…

 

19

A pesar de cómo lo pasamos, el panorama que se veía era alucinante

 

Tras esta charca, aunque hubo más descensos, ya no eran tan difíciles ni tenían tanta agua. Destacó uno que ya es bastante peligroso de normal por la ausencia de lugares de apoyo en la roca y que ya de noche no os quiero ni contar. De hecho fue tal la tensión que ahí nos olvidamos el flotador (por suerte no lo volvimos a usar).

 

18

Poco a poco la luna aparecía más amenazante en el cielo. Finalmente, debido a que pensé más en sobrevivir que en la cámara, no pude hacer más fotos cuando cayó la noche

 

Finalmente, tras una caminata en terreno más abierto, conseguimos llegar al kibutz milagrosamente sanos y salvos, sin ninguna herida en el cuerpo más que el susto de creer que iba a ocurrir lo peor. A la llegada al coche (alrededor de las 20:00 y después de más de diez horas de caminata), tras quitarnos la ropa mojada y poner la calefacción, empezamos a ser conscientes de la que nos habíamos librado…

 

20

Al final de la jornada, estas dos fueron las grandes protagonistas

 

Por último, querría agradecer la simpatía de los israelíes que hacen algunas guías de viaje y que calificaron esta ruta con una dificultad solamente de media/difícil.

 

Categorías: Posts | Etiquetas: , | Deja un comentario

Las puertas de Jerusalén

Después de unas vacaciones en España, es de justicia dedicar este post a unas puertas que me han dado la bienvenida y que, aunque diferentes, tienen en común que siempre están abiertas a todo el mundo ¡y en este caso no ha sido menos! (con la curiosa excepción de la Puerta Dorada, que no hay manera de abrirla…).

 

SONY DSC

Puerta de Damasco en invierno de 2013

 

Puerta Nueva

Es la puerta más reciente de la Ciudad Vieja y está construida en su parte más elevada. Fue creada a finales del s. XIX por los turcos para darle una salida exterior al barrio cristiano, que hasta entonces carecía de puerta propia. Su estilo es bastante soso, aunque su manufactura, simple y con una pequeña curvatura en los bordes de la piedra, le da un toque sencillo y discreto a la puerta. Estuvo cerrada entre 1948 y 1967, durante las tensiones entre el gobierno jordano (que administraba la ciudad) y el israelí.

 

Nueva 2 (1890)

Puerta Nueva en la década de 1890. Fuente: Wikipedia

SONY DSC

Puerta Nueva durante la gran nevada del 2013

Sin embargo, a pesar de su pequeño tamaño, es una puerta muy transitada a diario, tanto por coches como por niños de los colegios cristianos situados en el interior. Es también una de las más usadas por los turistas y los francisanos, pues cerca se encuentra tanto la Custodia de Tierra Santa (regida por esta orden religiosa) como varios hostales y albergues de peregrinos.

 

Puerta de Damasco

Llamada así por estar orientada a esta ciudad siria, se encuentra en uno de los extremos del valle del Tiropeo, uno de los valles del interior de la Ciudad Vieja. Fue construida por primera vez por el rey Herodes Agripa I (10 a.C. – 44 d.C.) y reconstruida en el año 135 por el emperador Adriano, quien llamó a la ciudad Aelia Capitolina. Con este último, la puerta de Damasco alcanza su mayor esplendor, pues se crea como desembocadura de las dos principales avenidas de Jerusalén (hasta hoy en día) o cardines en latín, y siendo muy ricamente decorada. Tras la puerta, Adriano construye también una plaza con una gran columna en el centro coronada con una estatua de la diosa Victoria (de hecho, aunque dicha columna no existe hoy en día, gracias a ella la puerta de Damasco se conoce en árabe como Bab el-Amud o Puerta de la Columna). No sufre grandes cambios hasta la época del sultán turco Suleimán el Magnífico, quien le otorga la forma que tiene hoy en día, un fino ejemplo de la arquitectura otomana en la región. Es la única que conserva los restos de la puerta de hierro y madera (aunque nunca la he visto cerrada).

 

Damasco 3 (1856)

Puerta de Damasco en 1856. Fuente: Wikipedia

SONY DSC

Viernes en la Puerta de Damasco

Hoy en día confluyen aquí dos de las calles más transitadas de la Ciudad Vieja y que siguen los trazos de los cardines romanos: Tariq el-Wad y Suq Khan ez-Zeit. Es también una de las puertas más transitadas y con más afluencia de personas provenientes los viernes de los rezos en la Explanada de las Mezquitas, siendo también en sus alrededores el lugar en el que los comerciantes suelen poner sus tiendas a la manera del Rastro madrileño. También es muy usada por los judíos para ir al Muro de las Lamentaciones, sobre todo los procedentes de los barrios cercanos, como Mea Shearim. Debido a este tránsito de musulmanes y judíos por un mismo sitio, suele ser un lugar conflictivo en el que hay numerosos choques con la policia.

 

Puerta de Herodes

Llamada así porque se creía que en sus proximidades se encontraba el palacio de Herodes Antipas, uno de los que condenó a Jesús. Es también bastante nueva, pues data del periodo otomano, cuando Suleimán el Magnífico reformó y amplió las murallas. Su forma recuerda a la puerta de Yaffa: un casetón que sobresale de la muralla y en origen con un acceso lateral. Actualmente es otro de los accesos al barrio musulmán y a su puerta suele asentarse un pequeño mercado de fruta, así como furgonetas-taxi que te llevan a las zonas árabes por un modesto precio.

SONY DSC

Puerta de Herodes

Es un lugar bastante animado, pues en frente, fuera de las murallas, se encuentra la calle Salah-ad-Din (Saladino para los amigos), el centro neurálgico de la Jerusalén Oriental árabe. Además también es uno de los accesos más cercanos a la mezquita de Al-Aqsa, por lo que a pesar de su tamaño, es una puerta curiosa.

 

Puerta de los Leones

También conocida como Puerta de San Esteban por creerse falsamente que el convento de este santo se encontraba en los alrededores (se ha demostrado que está al norte de la puerta de Damasco); también es llamada en árabe Puerta de Santa María por una tradición que decía que la Virgen María había nacido cerca de esta. Sea como fuere, a día de hoy se la conoce sobre todo como Puerta de los Leones por las figuras que se encuentran en ella y que en realidad representan a leopardos. Estos animales fueron colocados por el sultán Suleimán en honor a al sultán mameluco Baybars, pues ellos representan las obras arquitectónicas construidas por este último, una manera pues que tuvo Suleimán de honrar a su antepasado. La estructura original en L del interior de la puerta fue desmantelada durante el Mandato Británico para facilitar el acceso a los vehículos al Hospicio Austríaco. También es conocida por ser la puerta por la que el ejército israelí consiguió entrar a la Ciudad Vieja durante la Guerra de los Seis Días (1967), provocando acto seguido que los propios soldados rompieran filas peligrosamente para ir corriendo llenos de júbilo a rezar al Muro de las Lamentaciones, ya que desde 1948 los judíos no tenían permitido el acceso al mismo.

SONY DSC

Puerta de los Leones

SONY DSC

A ambos lados de la puerta exterior se encuentran las figuras de dos pares de panteras.

Detrás de esta puerta empieza la Vía Dolorosa, el camino que según la tradición realizó Jesús durante su Pasión y que acaba en la iglesia del Santo Sepulcro. A ambos lados de la puerta se encuentran dos cementerios musulmanes de extensión bastante considerable y que tiene relación con la costumbre judía de situar los cementerios fuera de los muros de las ciudades (cosa que occidente tardó en aprender). A día de hoy es el acceso más cercano a la Explanada de las Mezquitas y por donde llegan los fieles venidos en autocares y de los barrios más orientales de ciudad.

 

Puerta de la Basura

Este nombre tan simpático posiblemente indica que esta puerta era usada para tirar los desechos provenientes del Templo en tiempo de Nehemías, aunque esta costumbre parece que siguió en práctica hasta hace poco. También es conocida por el nombre Bab al-Maghariba, pues era la puerta que daba acceso al antiguo barrio marroquí, situado alrededor del muro del Templo y que fue completamente derruido por los israelíes tras la guerra de los Seis Días. Actualmente es el acceso más cercano al Muro de las Lamentaciones y es el acceso principal para coches y autocares que llegan para acceder a dicho lugar sagrado.

Basura 2 (1940)

Puerta de la Basura en la década de 1940. Fuente: Wikipedia

En origen era más pequeña, pero fue ampliada bajo mandato jordano en 1952, aunque el toque final fue dado por un arquitecto israelí encargado de renovarla tras la captura de la ciudad en la guerra de los Seis Días. A pesar de ello aún conserva decoración original en la parte superior, así como una inscripción en árabe casi borrada y una estrella de David.

SONY DSC

Puerta de la Basura hoy en día.

Ya han puesto papeleras, por lo que ya no tiran basura por esta puerta.

 

Puerta de Sión

Es el acceso de la ciudad Vieja al Monte Sión, comunicando este con el barrio armenio y judío. Fue también construida por Solimán el Magnífico, como indica una de las inscripciones que se encuentra encima de la puerta. Asimismo este lugar fue testigo de feroces luchas entre israelíes y jordanos, que acabó en 1948 con el desalojo de israelíes del barrio judío, y finalmente con su reconquista tras la guerra de los Seis Días. Aunque después de los combates fue restaurada, aún se exhiben los agujeros de bala y metralla de los enfrentamientos que tuvieron lugar en la zona.

SONY DSC

Exterior de la Puerta de Sión. Los agujeros sobre la puerta son el recuerdo de los enfrentamientos originados en torno a ella en 1948. Estuvo cerrada hasta 1967, cuando fue reconquistada por el ejército israelí.

SONY DSC

Interior de la Puerta de Sión. Cada día, multitud de coches pasan por esta puerta.

El diseño de la puerta es muy parecido al de la puerta de Damasco, con un recorrido interior en ángulo para dificultar su toma por los atacantes. A pesar de lo estrecho del acceso y de una manera que supone un desafío a las leyes de la física, aún pasa tráfico rodado por esta puerta.

 

Puerta de Jaffa

Se la conoce con este nombre por estar en la ruta al puerto de Jaffa, mientras que en árabe se la conoce por Puerta de el-Khalil ya que también está en la ruta a Hebrón (el-Khalil en árabe). Fue abierta por el sultán Suleimán (con la típica entrada en forma de L y muy semejante en su forma a la Puerta de Herodes) durante las obras de restauración de la muralla de Jerusalén, quien parece ser que no quedó muy satisfecho con los trabajos y mandó asesinar a los arquitectos encargados de las obras por dejar fuera de las murallas al Monte Sión. Junto a la puerta se encuentran unas tumbas que se dice que pertenecen a estos arquitectos. A un lado de la puerta se encuentra también la fortaleza de la Torre de David, construida por el rey Herodes el Grande y que continuó en uso durante siglos. La muralla adyacente a la puerta fue abierta por el sultán Abdul Hamid en 1898 para permitir la entrada del cortejo del káiser Guillermo II (cuyo ego solo podía caber por una puerta de semejante tamaño).

Jaffa 4 (1898)

Desfile del káiser Guillermo II con el emperador a la cabeza. Fuente: Wikipedia

SONY DSC

Por la brecha abierta en 1898 pasan a día de hoy multitud de coches.

Hoy en día es, junto a la Puerta de la Basura, uno de los principales accesos usados por los judíos para ir al Muro de las Lamentaciones y al barrio judío por estar más cerca de Jerusalén Oeste. Su concurrencia y sus espacios abiertos hace que esté rodeada de bazares y librerías, además de ser un lugar en donde se suelen hacer múltiples eventos, como la maratón de Jerusalén, espectáculos de luces y eventos varios.

SONY DSC

Puerta de Jaffa a día de hoy.

SONY DSC

Arpista en el interior de la Puerta de Jaffa

 

Puerta Dorada

También conocida en hebreo y en árabe como Puerta de la Piedad. Sin embargo, el nombre de Puerta Dorada dista mucho de la realidad, pues de dorada tiene poco (aunque actualmente incluso tiene menos aún de puerta). En los Hechos de los Apóstoles se cuenta que Pedro y Juan curan a un cojo delante de la “Puerta Bella” o en griego horaia pyle. Tras la llegada de peregrinos de partes de Europa en donde se hablaba latín, estos confundieron al oído la palabra horaia (bella) con la latina aurea (dorada), que es como se la conoce a día de hoy.

SONY DSC

Exterior de la Puerta Dorada con el cementerio en el centro.

SONY DSC

Exterior de la Puerta Dorada. Aún se pueden intuir algunos detalles de la arquitectura original. La puerta que debió de haber en época del rey Herodes posiblemente se encuentre debajo de esta.

La puerta comunicaba antiguamente el Templo de Jerusalén con el valle del Cedrón al este, que ya desde el profeta Ezequiel y en otros textos sagrados judíos se percibía como una puerta con una importancia religiosa mayor que los demás accesos al Templo (cuyos restos aún pueden verse). Más tarde, en el año 631, el emperador bizantino Heraclio, tras haber rescatado la cruz en donde murió Jesús de manos de los persas, entró con ella en procesión por esta puerta, que pudo haber sido restaurada por el Patriarca de Jerusalén ex profeso. En la Edad Media circuló una leyenda que decía que cuando apareció el emperador ante la puerta, de repente descendieron unas piedras del cielo que la bloquearon, pero cuando el propio emperador se humilló ante las mismas, estas se abrieron ante él. Esta historia tuvo mucho éxito en una época en la que se abría dos veces al año para la celebración del Domingo de Ramos y la fiesta de la Exaltación de la Cruz. Tras la salida de los Cruzados de Tierra Santa, la puerta permaneció cerrada, hasta que Suleimán el Magnífico la selló por completo posiblemente relacionado con la restauración de las murallas de la ciudad. Este hecho, y el establecimiento de un cementerio justo delante de la puerta, alimento la leyenda de que los musulmanes la cerraron para siempre a que llegara el Mesías y pasara a través de ella.

SONY DSC

Interior de la Puerta Dorada. La forma de la puerta recuerda remotamente a los arcos del Triunfo de época romana.

SONY DSC

Aún se pueden observar (sobre todo en la parte interior) la calidad de los detalles arquitectónicos. En este plano se puede ver el gran tamaño de uno de los capiteles corintios a uno de los lados de la puerta.

Se puede acceder al lado exterior por el cementerio musulmán, quizás el lugar más tranquilo de toda la muralla. Para ver la impresionante estructura interna (seguramente hecha por artesanos griegos en el siglo VII) hay que entrar al recinto de la Explanada de las Mezquitas. A pesar pues de su poca accesibilidad y de tener a día de hoy poco de puerta, es sin duda una de las estructuras más bellas de la ciudad.

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Pascua samaritana

Después de tanto tiempo con esto abandonado y aprovechando que estoy ahora de vacaciones en Madrid con mucho tiempo libre (lo que tiene estar en paro), os voy a hablar de una excursión que hice el día de Domingo de Ramos, cuando medio Jerusalén (casi todo extranjeros evidentemente) estaba en la procesión. Dicha excursión la hicimos en coche saliendo al mediodía desde Jerusalén hacia el pueblo de Kiryat Luza, junto a Nablús y sobre el monte Gerizim, uno de los últimos pueblos samaritanos, para presenciar el sacrificio del cordero que da inicio al pesaj.

SONY DSC

Samaritano en traje típico y con un gorro fez

Los samaritanos han sido vistos con recelo desde sus orígenes por el resto de los judíos. Esto se ve con claridad en 2R 17, 24-41 donde se habla del origen de este pueblo. Cuenta el autor de este libro que, durante la invasión de los asirios al reino de Israel, una serie de movimientos migratorios cambiaron las costumbres de la población del lugar, de tal manera que “aquellas gentes dieron al mismo tiempo culto al Señor y a sus ídolos. Y sus descendientes siguen haciendo hasta el día de hoy lo mismo que ellos”. Desde entonces, ambas comunidades se enfrentaron entre sí durante siglos, a pesar de que en ocasiones se asentaron en las mismas ciudades (como en Cesarea Maritima)[1]. Con la llegada del cristianismo a la región (ss. IV-VI), la intransigencia muchas veces de los gobernadores cristianos hizo que se provocaran revueltas y éxodos de población. Aún así, tras siglos de dominio árabe, siguió habiendo una comunidad samaritana (de un número bastante reducido) en la parte occidental de Nablús, que fue realojada en Kiryat Luza (en el propio monte Gerizim) a raíz de las tensiones ocasionadas en la zona por la primera intifada. El número de samaritanos hoy en día es de menos de mil, debido a que hasta hace pocos años, para ser samaritano había que nacer como tal de padre y madre samaritanos, estando prohibidos los matrimonios mixtos y las conversiones (a diferencia del resto de los judíos), como se detalla en el siguiente artículo de El País .

SONY DSC

Reunión de ancianos tras el sacrificio

El lugar más importante para un samaritano es el monte Gerizim, situado sobre Nablús, que es para ellos lo que para el resto de los judíos es el monte Moria de Jerusalén (donde se construyó el Templo de Salomón). En este monte, afirman, se creó el mundo, así como también dicen que fue el lugar en el que Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac e incluso que fue el monte elegido por Dios para construir su templo. Otro rasgo que los diferencia del resto de judíos son los libros sagrados, pues del Tanaj, ellos solo reconocen la Torah (o Pentateuco) y algunos libros de las Crónicas, rechazando por tanto los libros de los Profetas, Reyes y otros tan importantes en la tradición judaica.

moneda con Monte Gerizim

Moneda del emperador Macrino (217-218 d.C.) con el Monte Gerizim. Fuente: http://www.coinsweekly.com/en/Archive/8?&id=164&type=a

Otra gran diferencia es que hoy en día, en el judaísmo, el sacrificio del cordero en pesaj no se practica como tal debido a la destrucción del Templo de Jerusalén (donde se efectuaba). Esto no ocurre entre los samaritanos, pues ellos, al considerar ellos como el lugar más sagrado el monte Gerizim, no tienen motivos para dejar de efectuar dicho sacrificio.

SONY DSC

SONY DSC

Sumo sacerdote

Llegamos a Kiryat Luza a unas tres horas de que cayera el sol, a un lugar con gradas reservado a la gente para ver el sacrificio. Este se realizó en un recinto cerrado al que solo pueden acceder los samaritanos, vestidos por completo de blanco y con un fez los más mayores en la cabeza; algunos de ellos se acercaban a la verja de separación para discutir con otros judíos que se acercaron al lugar sobre asuntos de religión. Los jóvenes samaritanos reunieron a los corderos a lo largo de una zanja (usada para que caiga en ella la sangre de los animales), mientras los ancianos dirigían en otra parte las oraciones, de cara a la cumbre del monte. En un momento dado, a la caída del sol, el sumo sacerdote subió al estrado y empezó a leer unos versos de la Torah, rodeado de los cánticos ceremoniales de los suyos. En ese instante, cuando dijo las palabras “y toda la asamblea de los hijos de Israel matarán sus corderos por la tarde” (Ex 12,6), algunos jóvenes especializados en este tipo de trabajos, los shohatim, cortaron la vena yugular del cordero, que muere desangrado. Todos los presentes, empezando por el sumo sacerdote hasta los niños, mojaban su frente con la sangre de los animales muertos. Tras esto comenzó la preparación del cordero, el cual fue empalado y despojado de sus partes internas (excepto hígado y corazón), partes que son quemadas en una hoguera situada en un sitio separado y, mientras, en otro lugar, los ancianos cantaban himno tras himno, llenando la atmósfera de un increíble misticismo en el que sus protagonistas parecen estar en éxtasis. Debido a que esto dura unas cuatro horas y tuvimos que volvernos, no pude verlo acabar, pero sí os puedo decir que a eso de media noche es cuando comen el cordero, después de lo cual echan los restos al fuego.

SONY DSC

Lugar donde se celebra el sacrificio. La zanja del centro sirve para canalizar la sangre. Los cuerpos de los corderos se cuelgan de unos ganchos en las barras azules antes de ser empalados.

SONY DSC

Momento en el que degüellan a los corderos.

SONY DSC

Preparación de los animales para ser asados.

SONY DSC

Parrilla en la que se queman las partes descartadas de los corderos

SONY DSC

Hoguera usada para asar la carne.

A pesar de lo sangriento de la ceremonia, la muerte de los corderos casi pasa desapercibida en un mar de personas vestidas de blanco, pero lo que me gustaría destacar es que hay que ser consciente de que esta ceremonia (basada en su mayor parte en los escritos del libro del Éxodo) ha sido celebrada casi ininterrumpidamente durante miles de años sin apenas cambios, por un pueblo que se niega a perder sus costumbres.

SONY DSC

Los cantos y el ambiente festivo reinan en el pueblo tras el sacrificio.

 

 

[1] A mediados del siglo XX, el Gran Rabino de Jerusalén, Abraham Hayyim, declaró que los samaritanos son “una rama del árbol de Judá” y que admiten la verdad de la Ley.

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , , | Deja un comentario

Ein Guedi

 

DSCN2302

 

De nuevo en el desierto de Judea, cuyas posibilidades para hacer excursiones son infinitas, esta vez os hablaré de Ein Guedi.

 

DSCN2231

 

Situado junto al mar Muerto, significa literalmente “Manantial del Cabrito” y comprende una meseta situada 200 metros por encima del nivel del mar (se empieza a caminar a unos 400 metros por debajo del nivel del mar), con escarpados wadis a los lados (wadi David y wadi Arugot), por lo que esta meseta tiene más la forma de una montaña. Esta vez nos quedamos sin ver el wadi David, por lo que tenemos una excusa para volver.

 

DSCN2217

Mapa de la zona. En el centro la montaña que ascendimos por la derecha y descendimos por la izquierda (wadi Arugot).

 

Ein Guedi lleva siendo habitado desde la prehistoria, gracias a sus recursos acuíferos y a su fauna y flora (de esta época datan algunas estructuras cultuales). En el Antiguo Testamento, el lugar aparece varias veces, principalmente por ser el refugio de David cuando huye de Saúl, aunque también aparece en el Cantar de los Cantares o en el libro de Ben Sira como un lugar idílico. Avanzando el tiempo, el lugar permanece habitado (con algunos intervalos), siendo lo más representativo de ello los restos de la sinagoga con representaciones figurativas del entorno natural y con inscripciones en arameo, que data en su conjunto de época bizantina. Más tarde, el lugar es habitado esporádicamente por beduinos, hasta que a principios del siglo XX se vuelve a cultivar la zona con terrazas y finalmente, en 1953, se construye el kibutz que se puede ver hoy en día.

 

DSCN2253

Vistas del mar Muerto y de los cultivos al pie de Ein Guedi

 

DSCN2251

 

Empezamos pues la excursión subiendo por el lado norte de la meseta (luego nos dimos cuenta de que subir por este lado es la única manera de hacer gratis la excursión), cerca del wadi David, pero sin entrar en él. Compartimos la subida con niños israelíes que venían con el colegio, por lo que no fue fácil, aunque por otro lado es interesante ver estas iniciativas, concienciando a la gente de la importancia de su entorno desde su más tierna infancia. Tras dejar a los niños en unas fuentes naturales (todo lo natural que puede ser cuando el agua es traída por unas tuberías), emprendemos solos la parte más dura, fuera de las horas recomendables para subir pero con un tiempo que resultaba bastante agradable. Cuando llegamos a la meseta, tras disfrutar de unas vistas maravillosas del entorno, el paisaje había cambiado por completo: ya no había acantilados ni se veía el mar, sino que se extendían ante nosotros unas inmensas llanuras desérticas.

 

DSCN2240

Alrededor de Ein Guedi, el paisaje era impresionante.

 

Después de ello, bajamos por el lado sur, hacia el wadi Arugot. Aunque el descenso era bastante escarpado, el paisaje volvía a ser formidable, pasando por un entorno que ha sido forjado durante milenios por las inundaciones estacionales, por lo que la sensación de pequeñez era considerable (ayudado por el hecho de que tampoco soy demasiado alto). Cuando llegamos al lecho del río (que aún llevaba agua), vimos el típico paisaje de este tipo de corrientes: una vegetación que se agarra férreamente a la vida, con muchos árboles y ramas rotas como testigos de la violencia de las riadas. Remontando un poco el río no encontramos con una cascada que servía de atracción a los múltiples grupos de excursionistas que había por los alrededores y donde aprovechamos para comer. Tras disfrutar de su agua, volvimos al coche siguiendo el curso del río, acompañados de riadas de excursionistas que tuvieron la misma idea que nosotros: Ein Guedi es un lugar ideal para pasar el finde.

 

DSCN2276

Vistas del wadi Arugot. En el centro, serpeando una línea verde de vegetación por el lecho del río.

DSCN2275

 

DSCN2287

Descenso al wadi Arugot

 

DSCN2336

Las ramas rotas en la vegetación, así como la inclinación muchas veces de las mismas, son un reflejo de la intensidad de las riadas

 

DSCN2338

Piedras caídas en los desprendimientos que muchas veces siguen a las lluvias. Parecen pequeñas en la foto, pero su tamaño es enorme.

 

DSCN2318

Lecho del río en el wadi Arugot

 

DSCN2330

DSCN2349

Hyrax (cuyo nombre en español desconozco). Si alguna vez véis uno y queréis fardar ante los amigos, decidles que son de la misma familia que los elefantes (cosa que es cierta).

 

DSCN2373

Algunas de las figuras de los mosaicos de los restos de la sinagoga de Ein Guedi.

 

DSCN2326

 

Categorías: Posts | Etiquetas: , , , , | 4 comentarios

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.